martes, 4 de septiembre de 2012

LA PAZ DEL CUERPO Y DEL ALMA.


   La paz es la sencillez del espíritu, la serenidad de la conciencia, la tranquilidad del alma  y el lazo del amor. La paz es el orden, la armonía en cada uno de nosotros, una alegría constante que nace del testimonio de una buena conciencia, la santa alegría de un corazón en el que reina Dios. 


La paz es el camino de la perfección, o mejor, la perfección se encuentra en la paz. El alma no debe entristecerse más que por un motivo: la ofensa a Dios. Pero, incluso en este punto, hemos de ser prudentes: debemos lamentar, sí, nuestros fallos, pero con un dolor paciente, confiado siempre en la misericordia divina. Pediremos perdón, y empezaremos de nuevo con alegría renovada.



Señor, hazme un Instrumento de Tu PAZ,

Que donde haya odio,

Siembre yo AMOR,

Donde haya Injuria, PERDÓN.

Donde haya duda, FE.

Donde haya desaliento, ESPERANZA.

Donde haya sombra, LUZ.

Donde haya tristeza, ALEGRÍA,

Concédeme, Jesús Mío,

Que no busque ser consolado, SINO CONSOLAR.

Que no busque ser comprendido, SINO COMPRENDER.

Que no busque ser amado, SINO AMAR,

Porque DANDO es como RECIBIMOS.

PERDONANDO, es como TÚ NOS PERDONAS.

Y MURIENDO EN TI, es como RENACEMOS

A LA VIDA ETERNA.

AMÉN.

San Francisco de Asís.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...