La Asunción es un
mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la
gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la
que nosotros caminamos.
Debemos acoger como María a Jesús. Es un estar en la
presencia de Dios con la disponibilidad del corazón y de la voluntad para
dejarse hacer por Él, dejarse caminar por su Palabra, y dejarse amar por el
Espíritu de Amor.
Y a ti María, Madre del
amor más hermoso, Madre del Redentor y Madre mía, te pido que se haga en mí
según tú palabra y tu vida. Que mi corazón sea un reflejo del tuyo; que me
enseñes tus actitudes y tus virtudes. Pero si tengo que pedirte algo, es que me
enseñes a pronunciar cada día, desde lo más profundo de mi corazón, desde mi pobreza. ¡HÁGASE EN
MÍ SEGÚN TU PALABRA!