¡Oh, pues alma hermosísima entre todas las criaturas, que tanto deseas
saber el lugar donde está tu Amado, para unirte con El, Ya se te dice que tú
misma eres el aposento donde El mora y el escondrijo dónde está escondido!
¡Ea, pues, pues ya sabes que en tu seno tu deseado Amado,
mora escondido, procura estar con Él bien escondida, y en tu seno le abrazaras
y sentirás con amor.