Ama la soledad, donde el Señor te hablará al corazón
para recordar su amor primero. Allí te capacitarás
para
acoger la Palabra, para orarla en tu vida.
Ama la soledad, donde el Señor te hablará al corazón
para recordar su amor primero. Allí te capacitarás
para
acoger la Palabra, para orarla en tu vida.
SANTA MARÍA MADRE
DE DIOS
Abrir el año con la solemnidad de la Maternidad divina de María es el mejor
principio como es también el mejor colofón.
Si durante el tiempo de adviento se nos presentaba María como modelo de la
Iglesia que espera con la lámpara encendida que venga el Salvador. Ahora en
este tiempo de Navidad, María es el modelo en la contemplación del misterio de
la encarnación.
¡Es tan grande lo que contemplamos!, ¡Dios que se hace hombre!, ¡son tantas las
cosas que podemos descubrir rezando delante del pesebre!, que necesitamos la
ayuda de alguien, la guía de alguien. Y María es esta ayuda, es esta guía.
María, desde su sencillez, desde su pequeñez, desde su humildad, contempla el
misterio con una mirada profunda que se introduce en el misterio. Nosotros
sencillos y pequeños como los pastores nos dejamos ayudar por María a descubrir
lo que Dios nos quiere hacer ver y esto nos va haciendo crecer.
Siempre es el mismo dinamismo: contemplamos, recibimos la luz, la gracia de
Dios, y cambiamos de vida. Y así vamos creciendo en vida cristiana. Fijaos que
todo empieza en el silencio de la plegaria.
Hay una cosa que la hemos de poner nosotros que María no puede poner: EL
SILENCIO…
¡FELIZ AÑO NUEVO !
"HAY QUE
BAJAR, BAJAR "
Hay que bajar,
bajar hasta la cuna
Y hacerse muy
pequeñito, despojado
De joyas, y
brocados.
Y estar, saber
estar sin prisa alguna.
Mirarás con los
ojos de la
Luna al Niño que es
un Sol, aunque velado;
Acércate bien,
quédate a su lado
Y cuéntale tus
penas, una a una.
Y mientras yo mis
penas repasaba
La pena en una flor
se convertía;
Si las penas del
mundo acumulaba
Tantas flores al
mundo le llovían;
Pero mientras el
Niño sollozaba
Porque todas las
penas asumía.
pronto será...
Alégrense, mis hijitos, pues ya llega el que Era,
Es y Será…"
Te pido, Virgen
Santa,
Que de ese
Espíritu que te hizo
Engendrar a
Jesús.
Que mi alma
reciba a Jesús
Por medio de
ese Espíritu
Que hizo que tu
carne
Concibiera al
mismo Jesús.
Que ame a Jesús
en ese Espíritu
En el que Tú
misma le ADORASTE
Como a Tu
Señor…
El último domingo del año litúrgico nos recuerda, que en
la tarde de la vida seremos examinados en el Amor.
TE FELICITO A TI TAMBIÉN PORQUE POR
EL
BAUTISMO VIVES LA MISMA VIDA DE
DIOS.
(D. Francisco Cerro Obispo)
ME
ENAMORÉ DE JESÚS, CUANDO
A
LA VIRGEN MIRABA…
Cantar,
Madre, quisiera Por qué te amo.
Por qué tu dulce nombre
Me
hace saltar de gozo el corazón…
Yo escucharé muy pronto esa dulce armonía,
Iré muy pronto a verte en, el hermoso cielo.
Tú que viniste a sonreírme, Madre,
En la suave mañana de mi vida,
Ven
otra vez a sonreírme ahora...,
Pues
ha llegado ya de mi vida la tarde.
No
temo el resplandor de tu gloria suprema
He
sufrido contigo,
Y ahora quiero Cantar en tus rodillas,
Virgen, por qué te amo ¡Y repetir por
siempre y para siempre Que yo soy hija tuya...!
La
pequeña Teresa...
¡¡VIVA LA REINA Y PATRONA DE GRANADA,
VIVA LA MADRE DE DIOS.!!
Oh, Virgen de las Angustias, Reina y Madre de Granada, que es,
a tus plantas postrada, hoguera de fe y de amor; En la vida y
en la muerte, protégenos con tu manto, y nos consiga tu llanto
el amparo del Señor.
Hay una Madre de amores que adora Granada entera;
La Virgen de las Angustias; La que vive en la Carrera.